05 de junho de 2013

La mandioca se puede convertir en el principal cultivo del siglo 21 si es cultivada con un modelo de agricultura sustentable que satisfaga el aumento de la demanda. Quien defiende esa idea es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Por medio de un comunicado, la entidad presidida por el brasileño José Graziano destacó que la producción mundial de mandioca ha aumentado un 60% desde el año 2000. Una de las razones para el crecimiento es el elevado precio de los cereales, que transforma el tubérculo en una alternativa “atractiva” al trigo y al maíz. A partir de la mandioca es posible producir una harina de alta calidad, que puede ser usada como sustituta de la de trigo.

Especie natural de América Latina, donde era cultivada por grupos indígenas, la mandioca se diseminó por el mundo en la época de la colonización americana por parte de los europeos. En África, hacia donde la planta fue llevada con el tráfico de esclavos, se volvió sumamente popular. Tanto es así que en Angola y Mozambique el tubérculo se usa para cocinar una especie de gachas llamadas funge y chima, respectivamente, que equivalen al arroz con frijoles del brasileño.

Modelo sustentable

La FAO presentó un modelo de agricultura sustentable bautizado “Ahorrar para Crecer”, que puede aumentar los rendimientos generados por el cultivo de la mandioca en un 400%. Según la publicación, la primera de una serie de guías de aplicación práctica de modelos agrícolas sustentables, este objetivos puede ser alcanzado a través de la mejora de la calidad y salud de la tierra, en lugar del uso intensivo de productos químicos.

En vez de monocultivos asociados normalmente a los sistemas agrícolas intensivos, el programa estimula el cultivo mixto, la rotación de producción y el no uso intensivo de pesticidas químicos.

Según la organización, estas prácticas han dado resultados “espectaculares” en pruebas realizadas en Vietnam, donde los campesinos aumentaron los rendimientos de la mandioca en un 400%. En la República Democrática del Congo, país con enorme potencial agrícola y que ocupa el último lugar del ranking del Índice de Desarrollo Humano, los campos en los que se utilizó esa tecnología aumentaron la productividad en un 250%.

Alianza con el Instituto Lula

El Instituto Lula está sumando esfuerzos con la FAO y la Unión Africana para erradicar el hambre y la desnutrición en África. Las tres entidades convocaron un encuentro de alto nivel con líderes africanos e internacionales sobre “Nuevos enfoques unificados para acabar con el hambre en África”. La reunión ocurrirá en Adís Abeba, Etiopía, de 30 de junio a 1º de julio de 2013.

Haga click aquí para acceder a la publicación “Ahorrar para Crecer”: http://www.fao.org/ag/save-and-grow/cassava/